¿Las neurociencias están desplazando a la psicología? Para responder el autor analiza los objetos de ambas ciencias, y se pregunta por su discernibilidad formal. Para esto revisa los conceptos de viviente, vida y vivencia y sus relaciones con las dos fuentes de datos empíricos referentes al comportamiento: la experiencia interna y la experiencia externa. La unidad del viviente-hombre guarda un equilibrio inestable debido a la complejidad ontológica de su naturaleza duplex, animal y espiritual y sus mutuas relaciones. Esto afecta a toda la cuestión de los objetos propios de las neurociencias y de la psicología como disciplinas que se ocupan del comportamiento humano.

